Sinceramente no he pedido ningún deseo, ni tengo tarta, ni fiesta. Qué se la vá ha hacer.
Realmente fué un dia muy aburrido y sin tarta, pero Ana, mi esposa me propuso una invitación para ir a cenar ayer por la noche y al llegar al restaurante, justo que entré và a uno de mis hermanos, dijimos vamos a saludarlo,
SORPRESAAAAAAAAAAAAAAA

Estaban escondidos en un rinconcito y se medio apagaron las luces mientras me cantaba toda mi familia, madre, hermanos y sus descendientes el cumple años feliz.
Me quedé con una cara de pasmaoooooooo sorprendiooo
TOTAL y no supe que decir mientras se me saltarón las lágrimas.
Al final de la cena, de nuevo acabé medio llorando cuando llegó la tarta con dos velas con un
50Por supuesto que pedà un deseo, pero eso no se cuenta. Lo que si puedo deciros, es que justoa antes de soplar, me tomé un instante para pensar tambien en vosotros.
